Por Miguel Palomino de la Gala, Embajador del Perú en Australia

El Perú y Australia han construido una relación basada en la confianza y en valores e intereses comunes. Somos democracias representativas, nos une la defensa de los derechos humanos y de los derechos fundamentales y libertades básicas, valoramos el libre comercio, estamos comprometidos con el multilateralismo y un orden internacional basado en reglas, además de poseer un gran potencial en materia de inversión y para hacer negocios en energías alternativas, medicina, defensa, investigación, ciencia y tecnología, entre otros.

En la presente emergencia sanitaria generada por el COVID 19, el Perú y Australia vienen impulsando la recuperación económica contando para ello con el entorno comercial abierto que facilita el flujo de comercio de bienes y servicios, de productos agrícolas esenciales y la inversión.

Con Australia actualmente somos socios en APEC, en el CPTTP, la Alianza del Pacifico y el Tratado de Libre de Comercio Perú-Australia (PAFTA).

El PAFTA consolida la relación comercial y económica y va más allá de todos los desafíos que enfrentamos hoy, como el coronavirus. El Perú y Australia son socios de este sólido acuerdo de libre comercio, que entró en vigor hace un año, el 11 de febrero de 2020, el cual es el pilar que sostiene los intercambios y fortalece aún más los fuertes lazos bilaterales entre nuestros países.

El PAFTA ha creado enormes oportunidades para los exportadores e inversores australianos, permitiéndoles ingresar a uno de los mercados más dinámicos de América Latina. Por otro lado, permitirá a los exportadores peruanos llegar a un mercado que tiene uno de los niveles más altos de crecimiento económico y poder adquisitivo en la región del Asia Pacífico. Los peruanos ven a Australia como un mercado al que podemos exportar paltas, uvas frescas, moras, mandarinas, espárragos, alcachofas, quinua, café, preparados para alimentación animal, langostinos, truchas, tilapias, anchovetas congeladas, conservas de pescado, camisetas y camisas de algodón, ropa para niños, artículos de alpaca, llantas, colorantes naturales, fungicidas, manufacturas en hierro o acero, vidrios de seguridad, platos, perfumes, artículos de tocador y, por supuesto, Pisco.  

Estas oportunidades no son ventanas sino puertas abiertas al libre comercio de bienes y de servicios. Bajo el PAFTA, los exportadores australianos obtienen nuevas oportunidades comerciales y de inversión. Por ejemplo, los productores australianos de carne de res y vino obtienen acceso histórico al mercado peruano. El PAFTA también brinda a los proveedores de servicios australianos un entorno operativo más transparente y predecible. El acuerdo protege los compromisos de inversión en ambas direcciones.

Considero que el australiano de hoy ve al Perú como un país que posee una cultura milenaria, un socio comercial confiable, un país con economía abierta, un país donde se disfruta de la gastronomía y del pisco nuestra bebida espirituosa, un país que posee Machu Pichu, una de las siete maravillas del mundo. Y donde los turistas, surfistas y los australianos son bienvenidos. Los australianos también ven al Perú como destino de inversiones, de servicios mineros y educativos y de proyectos en infraestructura.  

Importante agregar que el número de estudiantes peruanos en Australia ha crecido significativamente y contribuye al desarrollo del poder blando (soft power) como complemento o alternativa a las políticas de poder.

Hace más de medio siglo el Perú y Australia establecieron vínculos diplomáticos. Hace 58 años el Perú estableció una embajada residente en Canberra. Pero podría decirse que la primera operación comercial entre el Perú y Australia se remonta a 1813, cuando el gobernador de Nueva Gales del Sur, Lachlan Macquarie, implementó las primeras monedas de plata conocidas como el “Holey Dollar”. Estas monedas fueron creadas a partir del dólar de plata español acuñado en el Perú en 1810.

Pero la relación Australia Perú es más antigua, si tomamos en consideración que alrededor de 1465, según señalan los historiadores, el Inca Tupac Yupanqui, el Descubridor de Oceanía,  realizó una expedición y, aunque es teoría que requiere comprobación, es probable que Tupac Yupanqui avistara Australia, como en 1606 lo hiciera la expedición española que salió del Callao rumbo a Filipinas y el capital Luis Váez de Torres descubriera el estrecho que separa Australia de Papúa Nueva Guinea el cual lleva su nombre, el Estrecho de Torres (Torres Strait). Hace pocos meses se ha encontrado en Queensland las partes del avión de AEROPERU siniestrado en 1996 en las costas peruanas. Esto, demuestra que la vinculación del Perú con Australia ha sido desde siempre, tomó 25 años que este fuselaje del avión peruano llegara a Queensland.

Así podemos también ver la importancia de la historia compartida del Perú y Australia, dos países de economías abiertas, dos países de ideas afines, dos países que cuentan con muchos y mejores recursos del mundo…dos países ribereños del Océano Pacífico y abiertos al mundo.

Más de nuestro blog

¿Quieres difundir las buenas noticias?

¡Comparte esta campaña!